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Cómo no usar las redes sociales en política: caso Gallardón (y su equipo)

Como bien expresa un dicho popular, «Ay, Manolete, si no sabes torear p’a qué te metes«. Esto es lo que podríamos decirle al ya extinto «equipo Gallardón» en redes sociales, en relación con la reciente noticia del cierre de sus cuentas en Twitter y en Facebook. El alcalde de Madrid Alberto Ruiz-Gallardón se une así a una larga lista de políticos cuyas incursiones en las redes sociales coinciden únicamente con los periodos electorales, sin una implicación a fondo en este nuevo modo de comunicación.

En este blog venimos comentando las «cagadas 2.0» de nuestros políticos, todas las cuales vienen originadas por la misma causa: incomprensión total de lo que son y representan las redes sociales. Gallardón, y su equipo, con esta decisión, acaba de confirmar que pertenece al «Club de los políticos 0.2«, que no de los 2.0.

Según recoge la prensa digital, Alberto Ruiz Gallardón ya no tiene perfil en Twitter. Tampoco en Facebook. Obviamente, el alcalde de Madrid nunca hizo uso de primera mano de estas redes sociales. Su equipo, según precisaba entonces un portavoz del Ayuntamiento de Madrid, activó los perfiles en ambos sitios para convertirlos en plataformas de comunicación (o mejor dicho, de difusión) del primer edil madrileño con los ciudadanos. De hecho, su cuenta en Twitter dejaba claro que no era el alcalde quien estaba detrás de las entradas de su perfil: @equipogallardon. Al menos, en esto se mostraba honesto.

Desde entonces, el mes de marzo, los eventos públicos del alcalde Gallardón se difundían a través de estas redes sociales. Sin embargo,  desde el pasado 20N, fecha de la victoria electoral del PP, ambos perfiles permanecían sin actividad. Este es el último pantallazo de su twitter:

Después del 20N, no había entradas por parte de su equipo. Ni imágenes, ni textos. Pasado el período electoral, estos perfiles han dejado de existir. Un portavoz del Ayuntamiento de Madrid precisó que los perfiles se activaron durante la precampaña, antes de las municipales, allá por marzo. «Luego se mantuvo unos meses y se ha utilizado para dar la información electoral de las generales. Ha sido más una herramienta electoral que de comunicación. A partir de ahora, Alberto Ruiz-Gallardón usará las redes sociales del partido cuando tenga que decir algo», aseguró. Aunque tampoco será él, sino los responsables de comunicación del partido.

Finalmente, los perfiles oficiales del alcalde en Facebook y Twitter ya no existen, han sido eliminados, según confirmó un portavoz municipal, el cual confirmó (o confesó) que se crearon para la campaña electoral para las elecciones autonómicas y municipales del pasado 22 de mayo.

De este «caso de estudio», podemos obtener una serie de conclusiones sobre el uso de redes sociales en política, es decir, lo que denominamos «política 2.0«:

– Las redes sociales no son una herramienta cortoplacista, para los periodos de campaña electoral. Son una herramienta para la comunicación (no sólo difusión) con los ciudadanos, que sitúa a los políticos a su mismo nivel. El valor que aportan las redes es precisamente el de establecer un flujo de comunicación continuo entre el político y sus representados, dialogando, conversando, durante TODO el tiempo que esté desempeñando tal función, no solo durante las campañas electorales.

– En las redes sociales, son las personas quienes están presentes y dialogan entre sí, son redes para conectar a personas, y es por ello que se prima la autenticidad del perfil. En este caso, Gallardón debería haberse dejado aconsejar por quienes en su mismo partido gestionan bien (y personalmente) sus redes sociales, como Cristina Cifuentes, Esperanza Aguirre (apoyada por su equipo, y así expresado públicamente en su perfil de twitter), o el propio Mariano Rajoy, que indica cuándo firma personalmente sus mensajes.

– En el caso de «celebrities» o políticos, puede comprenderse que, en su frenético ritmo de vida no tengan tiempo material para escribir ellos mismos, y utilicen a su Community Manager para trasladarle las ideas básicas a difundir y las pautas generales. Al menos, en este caso, hay que reconocer la honradez de no asumir como propio el twitter (@equipogallardon) sino como de su equipo electoral, aunque no tanto en Facebook donde sí figuraba como Alberto Ruiz Gallardón. Algo que otros políticos no asumen, y pretenden hacernos creer que son ellos quienes gestionan sus redes sociales (caso de Xavier Trias, Alberto Fernández Díaz, Rosa Díez, etc., que han sido pillados «in fraganti» apareciendo en entrevistas en TV al mismo tiempo que sus CM «tuiteaban» por ellos).

– El concepto erróneo de que las redes sociales son herramientas para las campañas electorales, además de entre ciertos políticos, está arraigado en muchos medios de comunicación. Como muestra, alguno de los titulares de estos días sobre este caso:  «Los políticos adaptan su Twitter a la nueva legislatura» (20 minutos). ¿ADAPTAN? Yo más bien diría «tiran la toalla», o «renuncian a las redes sociales», frases más acordes con este planteamiento electoralista. Una adaptación, o cambio de estrategia, es lo que ha hecho el líder socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, que ha personalizado su usuario de Twitter, pasando de ser @conRubalcaba a @_Rubalcaba_ para darle un uso personal.

– La explicación sobre el presumible cambio de puesto para Gallardón, que podría dejar la alcaldía para encabezar un ministerio, se convierte en una excusa. El twitter es un elemento de comunicación personal, y como tal persona, Gallardón seguirá siendo Gallardón (aunque sea sin ese «equipo»). Si otros ministros (o ministrables, a estas alturas), e incluso el futuro Presidente, siguen utilizando su twitter, ¿por qué no Gallardón? Francamente, creo que ha desaprovechado una excelente ocasión para ser más transparente y accesible.

– Viendo casos como este, comprendo cada día mejor el post de Pedro Rojas (@SeniorManager), en el que recomendaba a los políticos tuiteros que se «suicidaran» digitalmente, y abandonasen las redes sociales. Aunque, afortunadamente, cada día hay más políticos que sí valoran el poder de las redes, y las utilizan con sentido común, como por ejemplo, el Alcalde de Jun, quien ha demostrado que con imaginación, sentido común, y fomentando la participación de sus ciudadanos, se puede hacer un magnífico uso de las redes.

Y aprovechando las fechas que se nos acercan, os dejo aquí uno de sus videos:

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SENTIDO COMUN

El Community Manager de «Adolfo Domínguez» no tiene sentido del humor; El Mundo Today, sí

¿Tiene realmente Adolfo Domínguez un Community Manager, o utiliza las redes sociales como mero altavoz, informando unidireccionalmente? ¿quién gestiona sus redes: un becario, o un abogado de su departamento jurídico?

Ante una broma, y más si tiene cierta gracia, lo mejor que uno puede hacer es seguirla y tomárselo con sentido del humor. Esta norma no solo es aplicable en redes sociales, sino en la vida normal, y es tan antigua como el ser humano. Recuerdo aquella frase del genial Gila que decía «Si no sabe usted aguantar una broma, váyase del pueblo».

En esta ocasión, se ha producido un incidente que no ha llegado a convertirse en crisis, pero que, por una parte, revela la falta de sentido del humor de la marca «Adolfo Domínguez», y por otro lado, su falta de atención hacia lo que de ellos se habla en internet. Porque si grave es lo primero, aún es peor lo segundo.

Resulta que la marca «Adolfo Domínguez» (o algún asesor 2.0 «espabilado») acaba de darse cuenta que el 20-mayo-09 se había publicado en el diario humorístico «El Mundo Today» un artículo titulado «Adolfo Dominguez diseñará el nuevo uniforme del Ku Klux Klan«. Es decir, se trata de una sátira publicada hace dos años y medio.

Absolutamente todos los contenidos de las noticias que se publican en esta web son falsos, inventados, satíricos y en clave de humor. Sin embargo, la empresa del modisto gallego entiende que el texto es de un «contenido altamente racista, aparte de mal gusto, y supone un grave daño a la imagen de nuestra compañía».

Ante este tardío descubrimiento, no se les ocurre otra cosa que arremeter con toda la fuerza de la ley (y de sus abogados) al viejo estilo de «matar moscas a cañonazos». Según recoge el diario Público, la firma de moda Adolfo Domínguez amenazó con demandar a la web humorística El Mundo Today si no retiran en un plazo de 24 horas el citado artículo.

En un correo electrónico remitido a la web satírica dos años y medio después de la publicación del artículo, la marca exigió a la web su eliminación completa y de todos los comentarios de los usuarios sobre el mismo en un plazo de 24 horas. «En caso de no atender el presente requerimiento iniciaremos las acciones legales en defensa de los intereses de nuestra compañía, haciéndoles responsables directos de cuanto está publicado en su página web», concluye el texto remitido por la firma. Además, la marca solicita que no se vuelva a «utilizar nuestro logo, ni pongan en boca de nuestro presidente, D. Adolfo Dominguez, comentario alguno como los que aparecen en su artículo».

En el artículo, firmado por Xavi Puig el 20 de mayo de 2009, se narraba cómo la organización racista había elegido a Adolfo Domínguez para confeccionar sus nuevos trajes, debido a «su amplia trayectoria profesional» y al «hecho de que en España los uniformes de las procesiones de Semana Santa tengan un look que destila parte de la esencia del Ku Klux Klan». El artículo, con datos y testimonios completamente inventados, informaba que el diseñador había declarado que le habían «prohibido jugar con el negro, entre otras cosas». Y también se hace eco de palabras atribuidas a la propia organización xenófoba: «El blanco es lo que nos define, pero se mancha mucho. Y la lejía lo acaba amarilleando. Y pasar de blanco a chino, aunque no es peor que pasar de blanco a negro, sin duda no conviene».

Como se puede comprobar en el enlace, la noticia fue retirada antes de cumplir las 24 horas de margen. Sin embargo, no lo han hecho por considerar que Adolfo Domínguez tenga razón en sus argumentos. «No queremos meternos en fregados, no merece la pena», ha asegurado Xavi Puig. Pero lo que sí tiene claro es que «si fuéramos a juicio sabemos que ganaríamos». Lo que tampoco quiere El Mundo Today es «hacer a Adolfo Domínguez más publicidad de la necesaria».

Curiosamente, existe otra noticia en ese mismo diario, que también hace blanco de sus bromas a Adolfo Domínguez, si bien en esa ocasión era por una nueva fragancia dirigida “a todos los mamíferos que quieran sorprender con un aroma cítrico, salvaje y lleno de energía”. La fragancia, llamada “Groar”, estaría disponible en perfumerías y centros veterinarios y su precio será “asequible dada la economía de los vertebrados”.

A punto ha estado la firma de provocar una crisis de reputación, si hubiera llegado a demandar al diario humorístico, con una alta probabilidad de perder el juicio, generando una excelente campaña de publicidad para El Mundo Today. Algo parecido a lo que le sucedió a la productora Warner Bros. cuando demandó a los Hermanos Marx por el uso de la palabra «Casablanca» en su película «Una noche en Casablanca«.

Cinco años después de que Humphrey Bogart e Ingrid Bergman arrasaran en taquilla con esa película, los Marx rodaron «Una noche en Casablanca»: ese fue motivo suficiente para que los Hermanos Warner los llevasen al Juzgado por «usurpación de título», aunque el argumento no recuerde a la película de Michael Curtiz más que en el título.

Lejos de amilanarse ante el poderío de la industria cinematográfica, Groucho escribió una carta a la productora en la que alegaba -muy en razón- que los Marx ya eran hermanos mucho antes que los Warner, por lo que podrían demandarlos, a su vez. Y no sólo eso. Retaba también a la Warner Brothers a demostrar sus títulos de propiedad sobre la ciudad de Casablanca antes de sugerir, sarcásticamente, que tal vez «el espectador medio aprenderá con el tiempo a distinguir la sutil diferencia que hay entre Ingrid Bergman y Harpo».  Ni que decir tiene que, ante la absurda discusión con Groucho Marx a lo largo de varias cartas a cual más disparatada, Warner Bros. acabó desistiendo de su demanda.

Queda claro que ante un disparate, lo mejor es reaccionar con otro, con ironía y sentido del humor, como bien hizo Groucho Marx. Es una pena que Xavi Puig haya accedido a retirar la «noticia» sobre Adolfo Domínguez, estoy seguro que de la demanda formal se habrían derivado unos momentos memorables en los juzgados, quizás al nivel de los mismísimos Hnos. Marx.

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Redes Sociales SENTIDO COMUN Social Media

¿Quién teme @ las redes sociales?

Hoy se celebra el Día de la Seguridad en Internet. Ante tal efemérides, cabe recordar que la principal medida de precaución para evitar sustos en la red es el sentido común. Y antes de todo, la prevención.

Todos tenemos una reputación, queramos o no, y los personajes públicos y empresas quieren cuidarla, pero muchas veces no saben bien cómo. Este artículo, publicado el domingo pasado en El Periódico, recoge una interesante serie de opiniones al respecto.

Empresas e instituciones recelan de que se hable de ellas, sea bien o mal
Se asigna a Salvador Dalí la famosa frase «que hablen de mí, aunque sea bien», con la que el pintor de Figueres sintetizaba su afán por ser la comidilla de todas las conversaciones, fueran favorables o contrarias.

Pero la máxima no se cumple en las redes sociales: ni laspersonas, ni las instituciones, ni las marcas parecen llevar bien que se hable de ellas de cualquier manera en la web. Al contrario: la posibilidad de ser objeto de boicots en las comunidades online se ha convertido en uno de los principales yuyus cibernéticos del momento. El invento es muy nuevo y hay miedo al daño que una guerrilla de clicks puede acabar ocasionando en la imagen pública de una entidad.

La capacidad para conectar individuos y transmitir mensajes que atesoran las nuevas herramientas de comunicación está cambiando las relaciones de poder. Ciudadanos y consumidores son conscientes de la influencia que pueden ejercer con las nuevas plazas del pueblo virtuales para airear sus opiniones, recabar adhesiones y elevar el grito. Al otro lado del tablero, marcas y organismos públicos empiezan a dar señales de nerviosismo ante la naturaleza combustible de este medio. Hay preocupación –a veces pánico– por saber qué se dice acerca de uno en los foros, no vaya a acabar un comentario negativo perdido en la red convirtiéndose en el embrión de una rebelión en toda regla.

Las pruebas se acumulan en el tiempo. Al caso La noria, desencadenado a principios de noviembre –la protesta de un bloguero ha espantado a los anunciantes–, se ha sumado esta semana la Universitat de Girona, que ha cancelado un curso sobre arquitectura y salud después de que un estudiante promoviera un boicot por considerarlo demasiado esotérico. «Hubiéramos preferido una relación más amable con esta persona, pero aceptamos la crítica. Las redes sociales nos ayudan a funcionar mejor, hemos de estar atentos a lo que se dice en ellas», justifica Miquel Durán, comisionado para el proyecto2.0 de la universidad.

¿Hay miedo a las redes sociales?
«Hay respeto. Se han dado cuenta de que esto no es un juego de niños. La gente ya no tolera que la engañen y ahora puede decirlo públicamente. Las entidades se ven obligadas a hablar de tú a tú con los usuarios sin despreciar a nadie, porque es imposible saber qué comentario puede acabar convirtiéndose en una campaña», explica Oriol Gifra, responsable de la empresa de servicios de márketing digital Verticein.

A Gifra acuden compañías preocupadas por lo que se dice de ellas en las redes. Sus dudas revelan la inquietud con que el mundo offline contempla el nuevo escenario. «Algunas piden desaparecer de la red por temor a no controlar lo que allí puedan decir de ellas. Es un error: quieran o no quieran ya están en ella. La solución es estar de forma activa para dirigir esas conversaciones, no darles la espalda o censurarlas», señala Gifra.

«El miedo es por desconocimiento», opina Manuela Battaglini, vicepresidenta de la Asociación Española de Responsables de Comunidades Online y community manager de varias marcas. Cuando se desencadena una crisis 2.0, su recomendación es clara: «Lo primero es averiguar si la protesta tiene sentido o no. Si lleva razón, hay que hacerle caso y explicarlo;en caso contrario, hay que descubrir quién la ha lanzado. Puede ser un cliente descontento, un ex empleado o la competencia. Hay que actuar en función de cada caso, pero siempre con transparencia, participando en las conversaciones», avisa.

TEMORES Y SOSPECHAS
La naturaleza imprevisible de internet levanta tantos temores como sospechas. Según el sociólogo experto en redes sociales Víctor Gil, la facilidad para apoyar una causa a través de un simple click fomenta actitudes gregarias e irreflexivas.

«Con frecuencia, la gente retuitea un mensaje o da a ‘me gusta’ en Facebook sin leer el contenido de la propuesta, solo porque otros lo hicieron antes. Es un uso borreguil de internet», destaca Gil, quien pone sus propios experimentos como prueba de su tesis: forma parte de una comunidad online de márketing en la que, a veces, ha colado mensajes irreales, pero de previsible aceptación popular. «Aunque eran falsos, la gente los reenviaba y los suscribía sin comprobar su veracidad. Hay mucho internauta de gatillo fácil que prefiere hacer click en apoyo a un boicot antes que pararse a pensar», reflexiona el sociólogo.

Los boicots a La noria y al posgrado de la Universitat de Girona triunfaron gracias al efecto altavoz que encontraron en la web de ciberactivismo ciudadano Actuable, cuyo responsable, Francisco Polo, rechaza las sospechas de gregarismo para el millón de usuarios que forman esta comunidad. «Facebook y Twitter sirven para comunicar. Nosotros hablamos de provocar cambios en el mundo. Dudo que alguien firme una petición en Actuable sin habérsela leído primero», dice Polo, molesto con la etiqueta clicktivismo que pretende ridiculizar las acciones que llevan a cabo páginas como la suya y la norteamericana Change.org. La evolución de internet en los próximos años dirá cuánto de gregarismo pasivo y de activismo consciente hay en las acciones que se promueven desde las redes sociales.

«Con frecuencia, la gente retuitea o vota ‘me gusta’ en Facebook sin pensar, en un uso borreguil»

Incendios 2.0

LOS BOICOTS LANZADOS DESDE LA RED EMPIEZAN A SER MONEDA FRECUENTE. ESTOS SON ALGUNOS CASOS CLÁSICOS Y RECIENTES

UNA GUITARRA ROTA
David Carrol y United Airlines

Al cantante canadiense le destrozaron una guitarra en pleno vuelo en el 2009. Cansado del pasotismo de la compañía aérea, que no quería hacerse responsable, escribió una canción contando su caso y la colgó en Youtube. Los 12 millones de descargas que ha recibido el vídeo le han dado más fama –y peor– a United Airlines que todas sus campañas de márketing.

FOTOS CENSURADAS
El efecto Barbra Streisand

Ocurrió antes de que se popularizaran las redes sociales, pero su caso ha acuñado el fenómeno bumerán que suele darse en internet cuandoalguien trata de practicar la censura. En el 2003, la cantante norteamericana exigió una indemnización a una web de fotos por publicar imágenes aéreas de su casa. Dijo temer por su seguridad. Lejos de lograr su objetivo, su protesta acabó dándole fama mundial a aquellas instantáneas.

LOS CHOCOLATES
Suchard y el comercio justo

Más de 50.000 personas han suscrito una petición promovida en Actuable para exigir a Suchard que use chocolate de comercio justo.

Según Francisco Polo, responsable de Actuable, la marca ha actuado bien solo a medias: ha respondido a los usuarios, explicándoles que la empresa matriz de esta compañía sí compra chocolate de comercio justo para fabricar dulces en otros países, pero no razona por qué no lo hace en España.

EFECTO CONTRARIO
Rajoy, disfrazado de Halloween

La protesta del Partido Popular por usar una imagen de Rajoy disfrazado de Hallowen en una etiqueta de Twitter durante la pasada campaña electoral tuvo el efecto contrario al buscado: la red social se llenó de fotos del líder popular posando con infinidad de máscaras y disfraces.
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Comunicación política Redes Sociales SENTIDO COMUN Twitter

¿Campaña electoral 2.0, o 0.2? errores social media de la precampaña

Ahora que ya se ha iniciado la campaña electoral, podemos hacer una pequeña síntesis de lo que, desde el punto de vista de Social Media, hemos observado en la precampaña 2.0. Los partidos han estado calentando motores, haciendo experimentos en Social Media, con resultados en general poco afortunados.

Quienes nos movemos en el mundo de las redes sociales hace años, hemos venido desmenuzando las incursiones realizadas por los partidos que concurren a la próxima cita electoral, desde un punto de vista comunicativo. En este sentido, se han publicado interesantes posts, y se ha debatido, especialmente en twitter (ver #politica2cero), sobre las «cagadas 2.0» de los Community Managers de nuestros políticos. Y hemos llegado a una conclusión generalmente aceptada: la inmensa mayoría de los políticos españoles (salvo honrosas y destacadas excepciones) y de sus C.M. NO han entendido aún los valores 2.0, la filosofía que subyace en las redes sociales, ya que vienen utilizándolas como un canal de comunicación unidireccional más, como mucho podría decirse que las gestionan con un estilo «0.2». En definitiva, están entrando en las redes sociales como «elefantes en cacharrería».

Quizás la culpa sea del sectarismo que rodea a la «clase política», o más bien debería decir «casta», que prefiere contratar a gente de «los suyos», quizás expertos en marketing político, formados en técnicas políticas en Harvard o en Washington, pero inexpertos en redes sociales y Web 2.0.

A estas alturas, con la campaña electoral ya iniciada, no es de descartar que haya cambios en la estrategia 2.0 (y en quienes la dirigen) en algunos partidos (atención, aprendices de brujo). Si el cambio es acertado, lo notaremos pronto, pero no influirá en las elecciones: el sentido del voto ya está decidido en la inmensa mayoría de los votantes. Una labor bien hecha en redes sociales necesita al menos 6 meses para empezar a obtener resultados, no los 13 días que nos quedan de campaña. En todo caso, no sirven planteamientos cortoplacistas, sino a largo plazo, con tiempo para relacionarse con los ciudadanos como uno más, no desde su pedestal, sino como uno más, utilizando las herramientas que facilitan esa accesibilidad y conexión real, entre las cuales hay una que predomina: el sentido común, o lo que yo llamo 2dedosdefrente.o.

A raíz de una conversación con algunos tuiteros ilustres, anoche mientras no veíamos «La Noria», pude descubrir un magnífico post de Samanta Koziner, que recopila los principales ejemplos de «Social Mierda» de esta campaña, y en el que no podemos obviar el comentario de Inma Ferragud, a partir de los cuales me hago una serie de  reflexiones, que creo compartimos muchos:

– Que el C.M. de Mariano Rajoy no tuviera twitter (hasta hace una semana), ni supiera usarlo, ni leyera los tuits de su ponencia #fuegosenlared, explica el grado de desconocimiento que tiene de las redes sociales (y así se nota).

– Que la susceptibilidad y el sectarismo se dan más fácil entre quienes no entienden que en las redes sociales se dialoga, se comparte, y se opina libremente.

La falta de comprensión de nuestros políticos hacia las redes, nos han proporcionado material suficiente a los blogueros para escribir unos cuantos posts. Aquí tenéis una selección sobre las «cagadas 2.0» más famosas:

Mariano Rajoy en twitter: aciertos y fallos

Políticos en Redes Sociales: como elefantes en cacharrería, por María Rosa Díez

#ProstiTuit perverso, por Manolo Recio.

El PP y las redes sociales: ¿matrimonio de conveniencia, o prosti-tuit-ción?

El #prostituit, por Juanjo Ibáñez

Activistas autónomos y autómatas, de Antoni Gutiérrez-Rubí.

Precalentamiento 2.0 en la campaña electoral: @ConRubalcaba vs @GonzalezPons

Políticos en Twitter: así no, por favor., por Elena Barrios (@ElenaBarrios).

Partidos políticos y frivolidades 2.0, por José Luis Orihuela (@jlori)

Dime cómo tuiteas y te diré como piensas… si lo haces! #prostituit, por Elena Barrios.

–  Nuestros políticos en la red: Del #prostituit a #puntosRubalcaba

De Rubalcaba, Rajoy y Community Managers

Los hashtags son como las armas: los carga el diablo…, por Elena Barrios (@ElenaBarrios).

La nueva moda en twitter es disfrazarse de Rajoy por Halloween: caso #avatarmariano

«Ya somos Trending Topic, y ahora qué», por Juanjo Ibáñez.

En este último, expresa Juanjo Ibáñez: «Si hace unas semanas afirmaba que estar en Twitter no es hacer Gobierno Abierto, hoy quiero decir que ser trending topic no implica lograr ningún éxito si la estrategia para lograrlo no conduce nada más que a su obtención». «Proponerse como meta ese objetivo, nada más, denota no entender la esencia de las redes sociales y minusvalorar su valor como canal de comunicación política e instrumento en la gestión pública. Un Trending Topic logrado de ese modo supone trasladar a los canales 2.0 las conductas de comportamiento del off line».

 César Calderón en su blog ha dicho sobre el inicio de la campaña electoral que: “A pesar de esto, no estamos ante una campaña 2.0, los partidos mantienen su miedo a internet – cosa en cierto modo comprensible con la que está cayendo- y han decidido entrar en la red con el freno de mano puesto.”

Ayer mismo, «durante un reportaje emitido por Informe Semanal sobre la campaña y el papel que jugarán las redes sociales en ella, la voz autorizada por el PP para hablar sobre este asunto era Esteban González Pons, una persona que desde que apareciera por Twitter ha demostrado un profundo desconocimiento del uso de esta herramienta como vehículo de comunicación política. Pons dijo que “Las redes sociales no van a determinar quién va a ganar o no estas elecciones. Pero el que quiera ganarlas ha de estar en las redes sociales“. Señor Pons, si realmente es eso lo que usted y su partido piensan, están perdiendo el tiempo y nos los están haciendo perder a los que esperamos que las redes no se usen con un fin electoralista sino para promover los cambios que, por otra parte la sociedad demanda a voces en muchos foros.

Las redes no sirven para ganar elecciones. Tampoco para ver cuántos TT se es capaz de conseguir. Sirven para conversar, para compartir, para hacer más transparente la política. En suma, para todo aquello que aún no ha aparecido en nuestro país salvo en contadas, muy contadas ocasiones.»

Señores políticos, están ustedes en el 0.2 de las redes sociales. Empiecen ustedes por escuchar, comprender, conversar, extraer conclusiones, más conversar, implantar mejoras, conversar, transmitirlas, y finalmente la comunicación fluirá por sí sola.

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Comunicación política Redes Sociales SENTIDO COMUN

Políticos y Periodistas unidos (o reñidos) por twitter: Ángel Mínguez y Ana Pastor

Que Twitter se está convirtiendo en un puente directo entre políticos y periodistas es algo ya bien conocido por todos nosotros. Pero como toda «novedad», necesita un periodo de aprendizaje y aplicar un poco de «sentido común 2.0» para evitar malentendidos.

Esta tarde se ha producido un nuevo incidente, ya solucionado, que ha implicado a un miembro del PP, Angel Mínguez, y a la periodista de TVE, Ana Pastor.

El dirigente popular, secretario de Presidencia de las Cortes Valencianas, bromeó en su twitter acerca del nombre de usuario de Ana Pastor (@anapastor_tve), presentadora de los Desayunos de TVE.

Tras este tuit, Mínguez siguió la  conversación y llegó a tuitear «@anapastor_publico @anapastor_elpais ese es muy  bueno jajaja @anapastor_inem».

La presentadora y responsable de Los  Desayunos, muy asidua a la red social, respondió rápidamente  al popular, y se entabló la siguiente conversación  (leer de abajo hacia arriba):


Llegados a este punto, Ana Pastor ha zanjado la conversación declarando que no le «apetece entrar a las provocaciones de quienes desde la política dicen saber qué será de TVE y sus periodistas el 21N».

Finalmente, tras la reacción de varios seguidores de la periodista de TVE, criticando (algunos con no muy buenos modos) al popular, esta persona se ha disculpado a Ana Pastor afirmando que tan solo era una broma que se descontroló:


A partir de aquí, entra la prensa, con titulares más o menos afortunados, tratando de hacer una noticia de una desafortunada broma (Fórmula TV: Ana Pastor, molesta con un miembro del PP por bromear en Twitter sobre su futuro en TVE), y en algunos casos echando más leña al fuego (Libertad Digital: Ana Pastor se «enzarza» en twitter con un diputado del PP que bromeó sobre su futuro).

CONCLUSIONES:

– En twitter, tanto los políticos como los periodistas, como todos los tuiteros en general, estamos expuestos a ser leídos por cualquiera. Por tanto, hay que tener mucho cuidado con las bromas que se hacen sobre personajes conocidos, ya que todo está a la vista de todos, puede tener una cierta repercusión, y si es posible que se malinterprete, se malinterpretará con toda seguridad.

– La prensa siempre está ahí, en las redes sociales, atenta a lo que pueda decir o hacer un político. Cada medio tiene su línea editorial y su orientación, por lo que el tratamiento que den a los tuits será muy distinto, y no siempre beneficioso para el político tuitero.

– Si cometes un error en twitter, reconócelo y pide disculpas lo antes posible. Eres humano, y a cualquiera le puede pasar (pero si puedes evitarlo, será mejor).

– Por otro lado, podemos cuestionar el mayor o menor acierto al escoger un nombre de usuario que incluya la empresa en que uno trabaja, como en el caso de @anapastor_tve, ya que actualmente es muy fácil que algún día se cambie de empresa. En mi opinión, salvo que la empresa sea propia, no me parece conveniente hacerlo así, creo que el nombre de usuario debe estar ligado a la marca personal, y ser netamente identificativo de la persona. No obstante, en este caso concreto, parece ser norma del ente público, ya que otros periodistas e incluso algún programa de TVE tiene esa misma terminación (_tve) en su usuario de twitter.

– Todo es cuestionable, pero con respeto y discreción. Con esto quiero decir que las sugerencias sobre nombres de usuario en twitter (como este caso) es mejor hacerlas en privado, o argumentándolas en un post como acabo de hacer en el punto anterior.

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SENTIDO COMUN

¿Me persigue Emilio Duró?

Emilio Duró en el programa de Buenafuente
Decía Rubén Blades «si naciste para martillo, del cielo te caen los clavos». Así me sentía yo ayer, tras constatar que algo estaba fraguándose en el ambiente para traer a mi mente los sabios consejos de Emilio Duró, en el momento en que más los necesitaba.

Este sabio personaje, un directivo reconvertido en coach y experto en motivación personal, hace tiempo que me lo vengo encontrando hasta en la sopa, y anoche incluso en el programa de Buenafuente.

Curiosamente, ayer lunes estuve hablando de él con una amiga especializada en coaching y PNL, y al poco de enviarle el video de una de sus conferencias, ¡zas! aparece en TV con Buenafuente. Pero es que, a su vez, el sábado pasado una amiga me envió por correo una de sus conferencias (parte 1 y parte 2), mientras otra lo colgaba en su blog (Pletorium). ¿Me estará persiguiendo? ¿será que necesito una buena inyección de ese optimismo que irradia? ¿será que estamos todos necesitados de un estímulo optimista para salir de la crisis?

Pues va a ser que sí. Ya decía Paulo Coelho que «cuando quieres realmente una cosa, todo el Universo conspira para ayudarte a conseguirla.» Dejémonos llevar por ese universo, en la dirección adecuada.

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Pedro Nuno: Quemando

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Ayer tuve ocasión de asistir a una magnífica conferencia de Pedro Nueno, en el Día del Emprendendor, sobre «Emprender pensando en grande». Todo un estímulo para los emprendedores y futuros empresarios, auténtico motor de la economía, justo lo contrario que los sindicalistas a quienes dedica su última columna en La Vanguardia.

Quemando
(Pedro Nueno)

Los que me conocen saben que pienso que en esta Europa nuestra faltan ganas de trabajar y que para que nos salgan los números tendremos que jubilarnos unos días antes de morirnos. Pero reconozco que deberíamos hacer alguna excepción. Podríamos prejubilar ya a algún alto cargo de nuestro Gobierno y por supuesto deberíamos jubilar ya a nuestros líderes sindicales. Yo quiero a los sindicatos y creo que son un buen invento, pero su enfoque de la situación actual es lamentable. Ir cortando el tráfico a base de quemar neumáticos, hacer huelgas para intentar paralizar trenes, hospitales, colegios, juzgados o lo que sea y seguir gritando por la calle con pancartas como hace treinta años y altavoces importados de China es muy triste en el 2010. Ya casi nadie se moviliza. Piensen en cómo habrá sido esa reunión en la que se decide incendiar esos neumáticos en la Diagonal. Uno dice un sitio, otro sugiere otro, el jefe llama a otro jefe de otro sindicato para ver qué piensa y le pregunta si ellos pueden traer también neumáticos. Uno plantea si aún tiene sentido hacer esto. Otro contesta que viene poca gente y mejor poner fuego, que eso moviliza bomberos y mossos, luego diremos que vinieron 100.000 personas. Sí, pero la gente ya sabe que no es verdad. Cambiemos la hora para que salga el fuego en el telediario y llamemos a algunos periodistas amiguetes para que lo cubran. Estas cosas son así. Todo esto no resuelve nada y da argumentos a directivos de compañías extranjeras para cerrar capacidad en España y no invertir aquí. No pondré los casos concretos, pero si los líderes sindicales tienen interés se lo puedo decir (ya lo saben). La imagen de España es horrible y nuestros sindicalistas la están estropeando aún más.

Si los trabajadores se hubiesen puesto a luchar hombro con hombro con los empresarios, aceptando sacrificios, saldríamos a otra velocidad de la crisis. Tenemos unas condiciones laborales (desempleo, despido, cobertura sanitaria) que son insostenibles. Tenemos a los jóvenes, lo mejor que tenemos, en paro y sin ilusión. Este debería ser el momento de ponerse a trabajar para cambiar el sistema por uno propio del siglo XXI. Estamos en Europa y nadie debería morir de hambre o de enfermedad curable, pero la gente debería trabajar con esfuerzo y, en momentos difíciles, el incentivo no debiera ser estar desempleado o prejubilado y hacer unas cuantas horas en negro. El objetivo debería ser sostener nuestra infraestructura industrial porque eso es patrimonio de todos. Nuestros sindicatos han destrozado los valores del esfuerzo, el sacrificio, la ilusión por trabajar y por prosperar en el trabajo sustituyéndolos por el derecho al absentismo, la reducción continua del horario, el escaso estímulo por mejorar y aprender, la búsqueda de compensaciones para los que no trabajen y la jubilación lo antes posible. En definitiva, la destrucción de la cultura industrial que se forjó a lo largo de la primera mitad del siglo pasado. Hoy somos un país impresentable del que huye el capital y no se acerca la inversión. Los que tienen hijos y van incendiando neumáticos no ven con su ignorancia que lo que queman es el futuro de sus hijos.